ESQUEMA I: PSICOSIS – METÁFORA PATERNA  FALLIDA – AGUJEROS EN EL TEJIDO

Lic. Roberto Torres

 

ESQUEMA I

ESQUEMA I

 

 

*El esquema I Lacan lo pensó para graficar la situación de la psicosis en Schreber y lo que estaba en juego en esa época era si se podía generalizar a todas las psicosis

 

*Es el Esquema R (que tuvimos viendo en las cuatro entregas anteriores) se representaba la neurosis, el proceso de la metáfora paterna y la significación fálica.

 

*El Esquema I representa cierta reversión (propio de la psicosis) de la estructuración del aparato psíquico (su consistencia) que vimos reflejada en el Esquema R (neurótico), generándo un proceso fallido.

 

*Esta inversión implica una reducción del registro imaginario, en lugar de la significación fálica como efecto de la metáfora paterna, se produce una regresión a la especularidad del estadio del espejo.

 

*Lo que podemos establecer es que, durante el proceso de subjetivización, se juegan distintos destinos según cómo se vayan dando las diversas respuestas del niño a las apuestas fundantes puestas en juego en los avatares de la constitución de la subjetividad (inscripción). En estos tiempos instituyentes el proceso puede tomar una trayectoria que va en dirección al Esquema R (realización de la estructura) o sufrir ciertos trastornos (desorganizantes) que se direccionan hacia una articulación que presenta el Esquema I, donde se grafica una travesía hacia una organización psicótico, (rajadura en la estructura).

 

* El esquema I, marca un fracaso del estadio del espejo como posibilitador de la constitución de la primera identificación imaginaria, totalizadora, unificante, no se logra constituir la zona de la realidad (R), como desdoblamiento del eje Mm en MI-mi como del Esquema R, lo que plantea falla en las identificaciones imaginarias y simbólicas.

 

*se produce un cambio de dirección de 1) los vectores Mài en la progresión imaginaria a la imagen unificadora y 2) del vector màI, en la progresión simbólica al ideal

 

*De este modo podemos suponer que lo que falla (por dificultades en la incorporación del 3° simbólico, vía la función paterna del Nombre-del-padre) son los encuentros, lazos, vértices constituidos por las líneas de cuadrángulo de la realidad (que sí se ven realizados en el Esquema R)

 

*la línea de las curvas, hipérbolas, en su progresión al infinito, sin límite, va a plantear la estructura regresiva por la ausencia del Nombre del Padre en el Otro, (Po), o sea la P de padre tiene como índice un cero (o). Falta el efecto de interdicción de la función paterna de P en A, en la P de padre tiene como índice un 1 (P1) lo que marca la eficacia de su realización.

 

*curvatura hiperbólica por acción de los agujeros en los lugares del falo y del padre, donde tiene que haber un significado fálico, un límite simbólico, una prohibición (castración), hay agujero.

 

*Lo que se produce en el Esquema R y no logra realizarse en el Esquema I es la extracción del objeto a de la superficie de la realidad, lo que permite en el montaje del fantasma encuadrar la propia realidad, poder darle el sesgo propio, motorizar el deseo, sin caer en el desquicio del desencadenamiento psicótico. En el Esquema I esta extracción no se produce por lo que se pierden los límites, las fronteras, los bordes topológicos del ordenamiento subjetivo.

 

*Se puede mantener una estabilización de la configuración psíquica en el sujeto por mucho tiempo, como ocurre con Schreber, hasta que se produce una demanda directa al punto anudador de la estructura (Nombre-del-padre), donde hay un agujero y todo el sistema entra en crisis, produciéndose un proceso desestructurante con una desrealización del mundo (anonadamiento).

 

*Alfredo Eidelsztein diferencia 1) geometrización de la falta, es decir un agujero en el Otro, sin la función del 3° simbólico y por lo tanto indiferenciación de los lugares 2) de una topologización de la falta como efecto de un proceso simbólico y diferenciación de los espacios y dialéctica de los elementos(inconsciente etc).

 

*Tenemos entonces 1) forclusión del Nombre-del-padre, grado cero, agujero en lo simbólico y 2) elisión del falo, grado cero del significante fálico, agujero en lo imaginario.

 

*Las curvas (hipérbolas) del gráfico del Esquema I, muestran como se proyectan al infinito, sin convergencia de las líneas, los que simboliza la falta de límite, de borde, de ley.

 

*Las consecuencias que Alfredo Eidelsztein señala del Esquema I son: la forclusión (Nombre-del-padre) y elisión (del falo), desarticulación del sujeto con la significación fálica (vértice imaginario en el Esquema R) con la consecuente regresión tópica al Estadio del Espejo. Trastornos en el A (Otro del inconsciente), inversión de las flechas-funciones, proceso centrífugo que hace desaparecer de la realidad los objetos a-a´, infinitización por falta del marco del fantasma.

 

Lic. Roberto Torres: Psicólogo Córdoba Tel. 152-016211