LA CASA NEGRA, UNA APROXIMACIÓN A LA REALIDAD

 

REALIDAD

CONCEPTO DE REALIDAD

En este artículo voy a tomar como herramienta operativa “un ejemplo”, es una escena imaginaria, que actúa como disparador, para poder pensarlo desde una construcción simbólica, se encuentra en el libro Mirando al Sesgo de Slavoj Zizek, un filosofo prestigioso, de gran producción teórica, que se apoya en la doctrina psicoanalítica, lo traigo para pensar el concepto de realidad que deconstruya la idea que la realidad es un equivalente del percepto cotidiano, de lo que vemos frente a nosotros, de lo que percibimos y le damos inmediatamente el estatuto de realidad a una escena externa, objetiva, que compartimos con otros sujetos, como algo totalmente obvio, explícito, trasparente, pero en verdad, lo que vamos a trabajar es que no existe una realidad neutra, objetiva, aséptica, como algo dado de antemano……. pero en realidad con lo que nos encontramos es con una mirada dogmática, ilusoria, que vive el engaño de creer que tiene una relación directa y transparente con la realidad, certeza yoica del sentido común, producto delirante de una estructura de ficción. La propuesta es no quedar entrampados al precipitarnos en discursos que nos lleven a definiciones rápidas, cerradas, esféricas, tenemos que posicionarnos de otro modo para abrir los conceptos, estirarlos, extenderlos, avanzando por espacios nuevos, abriendo interrogantes, inventando recorridos….. senderos.

Vamos al ejemplo que Zizek toma del relato de La Casa Negra de Patricia Highsmith

La acción tiene lugar en un pueblo donde los hombres se reúnen por la noche en el salón y reviven recuerdos nostálgicos, mitos locales de las aventuras de juventud relacionados con un edificio desolado (la casa negra) que se encontraba en las afueras del pueblo, en una colina cercana, en ese pueblo surge una maldición ligada al lugar, con un acuerdo tácito entre los pobladores de no acercarse a ella, porque acercarse los colocaba en una situación de peligro, hasta de muerte, según los rumores, hay espectros, fantasmas, es decir un objeto cargado de peligros, que agita los miedos. Pero al mismo tiempo la casa negra es un lugar que enlaza los relatos, las historias, de la gente, sus recuerdos de la adolescencia, las primeras transgresiones, sobre todo las relacionadas con el sexo, sus primeros cigarrillos etc. El protagonista del cuento es un joven ingeniero que acababa de mudarse al pueblo. Después de escuchar esta especie de leyenda del lugar, que circulaba en todos los lugares de reunión, la referencia siempre era la casa. Un día el ingeniero comenta a los pobladores su intención de explorar ese misterioso edificio la noche siguiente. Los hombres reaccionan con desaprobación, que le iba a pasar algo malo. Pero el ingeniero, no hace caso a las advertencias, visita la casa, esperando que le ocurra algo horrible, está expectante, ansioso, pero nada sucede, solo es una casa abandonada. Vuelve al salón triunfante y declara que la famosa casa solo es una ruina sucia y miserable, que no hay nada de misterioso y fascinante. Los hombres lo escuchan horrorizados, uno de ellos lo ataca, cae al suelo se golpea y muere. La pregunta que se hace Zizek es: ¿porque lo sucedido horrorizó tanto a esos hombres?. Y contesta que la interpretación hay que buscarla en la diferencia entre la realidad cotidiana y la otra escena que se dibuja en la virtualidad del espacio fantasmático.

La pregunta fundamental es ¿cual es la verdadera realidad? 1) la del grupo de hombres del pueblo que vivían cierto ensueño compartido o 2) la del ingeniero que veía solo una casa en ruina. Podemos pensar, a partir de una concepción tradicional, estándar, que la distorsión estaba del lado de los parroquianos, como una falsa realidad que los condicionaba en su vida diaria, pero la cosa no es tan simple, no es tan fácil de separar 1) lo subjetivo de los parroquianos por un lado y 2) lo objetivo real que señala el forastero, por otro. No existe una realidad neutra, ni existe una subjetividad trasparente, la distorsión anamorfótica es estructural a todo sujeto lenguajero, como sujeto dividido por una prohibición fundante, de esta forma se produce el excedente del espacio fantasmática, que curva la realidad misma. Este fantasma es el operador de estructura que permite habitar el mundo, permite que nos insertemos de un modo singular a la realidad cotidiana, es decir bajar la relación con el Otro insustancial a un vinculo fenoménicos con los otros concretos , es decir, socializarlo, hacerlo fenoménico, intersubjetivo, permite la relación con los otros sujetos, le da un punto de anclaje, un modo de goce, una forma de motorizar su conducta.

Lo que pasó fue la ruptura y derrumbe de un montaje donde se había construido una realidad fantasmática que daba a las personas del pueblo la consistencia y el condimento necesario para sostener sus propias vidas, gracias al mantenimiento de una escisión, entre un objeto ambivalente, oscuro y agalmático, y sus realidades personales.

Se produce una suspensión momentánea de lo erigido colectivamente, por la intrusión del foráneo que rompe la superficie de proyección de los relatos, incluido el mismo ingeniero ya que él mismo se entrampa con su propio acto, podemos, como hipótesis, pensar que su propio inconsciente se anudó con el mismo discurso de los pobladores, que lo fagocito y lo hizo pasar un límite. Su destino comienza a marcarse, toma un giro singular al visitar el poblado, inmersión en un espacio nuevo que fue direccionando sus actos, llevándolo abruptamente a la muerte por el mismo orden fantasmatico que había interpretado como inexistente, la casa se lo trago, quedo deglutido por un poder que lo sobrepasó, los mundos se entrecruzan, se mezclan, infección, contaminación letal.

El ingeniero apareció intrusivamente en un circuito cerrado de circulación de goce, generando malestar, como objeto persecutorio, interpuesto como obstáculo a los flujos discursivos que compartían un horizonte común, punto equidistante (casa negra) donde se focalizaban sus fantasmas, condensación de la construcción colectiva.

Casa-pantalla, punto de goce, anudador donde se concentran los fantasmas. Lo que vemos no es algo excepcional, único, de sujetos que encuentran, en forma sectaria y esotérica, un espacio colectivo de satisfacción, tampoco un modo extraño de convivencia que sostiene sus vidas. No nos encontramos con un efecto de distorsión atípico, sino que el ejemplo expuesto devela la verdadera lógica estructural de toda percepción de la realidad, forma parte de la naturaleza del ser-parlante, el relacionarse con la realidad a partir del espacio curvo del fantasma. Lo esencial es que la distorsión fantasmática es la verdadera realidad de la percepción, no hay captura directa de la realidad, sino a través del espesor de toda construccion subjetiva.
El ingeniero realizó el acto fatal de quitar este espesor al reducir la distancia entre 1) la casa real de la 2)casa fantasmática.

Lic. Roberto Torres