CIENCIA FICCION: PISO 13 Y LA IRRUPCION DE LO REAL (LA COSA)

Lic. Roberto Torres

Siguiendo con la idea de buscar herramientas para pensar la teoría psicoanalítica, tomo el formato del ejemplo (como lo hace Zizek, extraido  de distintas fuentes, literarias, cinematográficas, sociales, políticas etc),  como una forma diferente de abordar los conceptos, real, etc, en este caso se trata de una impresionante escena de la novela de ciencia ficción “La desagradable profesión de Jonathan Hoag”, presentada por Eslavoj Zizek en su libro Mirando al Sesgo. 

SINTESIS DE LA NOVELA:

 

Hoag contrata al investigador privado Randall para que descubra qué le sucedió cuando entró en el inexistente piso 13 del edificio donde trabaja, no tiene la menor idea de qué hizo durante ese tiempo.

Van juntos al edificio pero, entre los pisos 12 y 14, Hoag desaparece y el detective no puede ubicar el piso 13. Esa noche, un doble de Randall se le aparece en el espejo del dormitorio y le pide que los siga al otro lado, donde lo espera un comité especial, el doble de Randall lo lleva a la reunión, el presidente del comité le informa que está en el piso 13, en el interrogatorio Randall se entera que los miembros del comité creen en un Gran Pájaro que gobierna el universo.

El relato termina cuando Hoag toma conciencia de su identidad real e invita a Randall y su esposa Cynthia a un picnic en el campo, donde les relatará toda la trama. Les dice que es critico de arte pero de un arte peculiar, les dice que hay diferentes universos como obras de arte, creados por seres misteriosos, los amos de todos los mundos. Nuestro mundo fue creado por uno de esos artistas universales. Para controlar la perfección artística de sus producciones, envían a alguien de su propia clase , disfrazado como habitante común y actúa como una especie de crítico de arte universal. Los miembros del comité eran los representantes de alguna divinidad inferior maligna q trataba de interrumpir el trabajo de los dioses reales, los artistas universales. Hoag les dice que habían encontrado en este mundo algunos defectos menores que van a ser reparados, que no advertirán el cambio, pero les advierte que no advertirán nada siempre y cuando al volver a su casa, en su auto ,nunca bajen las ventanillas, bajo ninguna circunstancia a pesar de lo que vean. Randall y Cynthia regresan respetando la prohibición y no sufren ningún contratiempo, pero en el camino presencian un accidente donde un niño es atropellado por un auto, no se detienen pero cuando ven a un patrullero, prevalece el sentido del deber y se acercan a informarle lo que vieron, bajan la ventanilla, momento de perplejidad, ella está a punto de gritar por el espectáculo que observa: “fuera de la ventanilla abierta no había sol, ni policía, ni niños, nada. Nada, salvo una niebla gris e informe, latiendo lentamente como si tuviera una vida rudimentaria. A través de ella no podían ver nada de la ciudad, no porque la niebla fuera demasiado densa, sino porque la ciudad estaba…. Vacía, de ella no se desprendía ningún sonido, no se veía en ella ningún movimiento”. La niebla comenzó a entrar en el auto, cuando cerraron la ventanilla inmediatamente reapareció la escena que venían percibiendo antes, volvieron a ver al patrullero, los niños y más allá la ciudad. Antes de retomar el viaje, Randall “abre, por un segundo, la ventanilla, quedando una grieta pequeña, por donde el flujo gris informe apareció de nuevo, la volvió a cerrar rápidamente, y nuevamente, a través del vidrio, se veía el tránsito de la ciudad y la calle iluminada por el sol.”

Bueno hasta aquí este relato de ciencia ficción muy interesante, voy a tomar solo una línea de análisis para trabajar el texto.

IRRUPCION DE LO REAL DE LA COSA

 

Lo primero que se me ocurre plantear es señalar que en la escena de la novela hay dos puntos de giro que perturban la linealidad discursiva, como agujeros en la significación habitual­­: 1) uno es la existencia inexistente del piso 13, espacio vacío, entre los pisos 12 y 14, donde Hoag ha pasado un momento de su vida sin registro alguno, sin recordar nada de lo sucedido ahí, punto vacío de significación que presiona para dar inicio a la investigación, 2) por otro lado tenemos la abertura de la ventanilla, que va más allá de una frontera que divide un interior-exterior, produciendo un impacto y rajadura del tejido de la realidad percibida.

1) Respecto al primer punto, agujero-hiancia del piso 13 que abre un pliegue extraño, en la vida del protagonista, una realidad otra, plagada de nuevas significaciones donde se entrecruzan, en un relato insólito, figuras fantasmáticas como los amos del universo, artistas especiales, entre los que se encuentra Hoag. En este espacio crece, se desarrolla, toda la espesura imaginaria de estos dioses superiores,  los artistas universales que mantienen la perfección de sus obras-mundos y el proceso de reparación de los errores-desperfectos en nuestro planeta, a las que se suman las divinidades inferiores, malignas, que actúan en contra de los artistas. Esto devela la dependencia del sujeto al Otro, pendulando entre su carencia (que evita) y su sutura (que busca). La novela como flujo significante, presenta a dioses-amos que aparecen como lo guardianes del Otro sin fallas de la armonía universal del cosmos (S) pero para eso debe recrear una y otra vez, las averías, los desperfectos, que implican su carencia, fisura en la superficie sin fallas de la realidad universal. Son los propios amos, figuras emblemáticas del nombre-del-padre, los que van a reparar, es decir recuperar la perfección pretérita, una recuperación retroactiva de la esfericidad inmaculada de la obra de arte perfecta que es el universo. A ningún mortal le están encomendadas estas tareas, funciones propias de la deidad.

2) Esta situación nos lleva al segundo momento de fisura, de corte, representado por la ventanilla del auto, donde, estaba planteado que nada extraño iba a pasar si se respetaba la prohibición de no bajar los vidrios, pero al transgredir la advertencia, algo sucede, emerge instrusivamente un real, un magma, una sustancia arcaica, presimbólica, que atraviesa la superficie donde se produce la división en la percepción entre 1) una realidad de textura imaginaria-simbólica (lo que se veía tras los vidrios) y 2) una protorealidad oscura, del orden de un real informe, de una inconsistencia borrosa, opaca, sustancia gozante, densa, palpitante, que emergen como un real traumatico, desrealizante, representado por la niebla envolvente, asfixiante, mortal. Es un instante de suspensión de la propia división de un fuera-dentro, interior-exterior, con la perdida de la división que abría una distancia mínima donde el sujeto podía respirar, existir, expuesto a la radiación de este real emergente. Esta separación interior-exterior es el resultado de la metáfora fundante, producto de la  instauración de la ley (castración) que permite nuestra inscripción en el gran libro de la humanidad.

 

DIVISION SUBJETIVA, HIANCIA ESTRUCTURAL

Esto ocurre porque estamos expuestos a una inestabilidad estructural propia de lo humano, marcada por una hiancia constitutiva de toda configuración psíquica, perturbación fronteriza de los espacios que separan: 1) el discurso común marcado por la significación habitual y 2) la lógica del inconsciente y del goce. Discordancia fundamental que impide que el sujeto pueda conquistar su ansiado equilibrio,  tener el control, dominar goces intrusivos, impulsos violentos, pasos al acto desestabilizante. Hiancia estructural que impide la transparencia de sí, la identidad consigo mismo y el equilibrio funcional. Esta escisión insuperable, impide cualquier garantía de dominio de sí y de sus producciones, lo que nos muestra como sujetos precarios expuestos a las inclemencias de lo Otro. Así nuestra vida puede cambiar drásticamente de rumbo, en un instante las cosas pueden girar en diversas direcciones, el destino es una carta que siempre llega al destinatario, en el momento menos esperado. Todo esto está implícito en la novela que representa la exposición ante un real intrusivo, donde desaparece la superficie-frontera-ventanilla que sostenía nuestra vida, arrojados a un sinsentido radical, confusionante, la lógica cotidiana se derrumba, momento traumático, desanudamiento de los registros (I.S.R). Estamos abordando un momento radical, extremo, ficcional, pero que ilumina la realidad vulnerable del humano expuesto, a escala menor,  al síntoma, la angustia, las penurias de la mecánica circular de la pulsión, de los modos de goce entrampante etc. Las cosas no son como nuestra creencia piensa que son, nos refugiamos en la creencia para poder vivir, suturando la falta que  conmueve nuestra existencia.

 

FRONTERA ENTRE LO INTERIOR-EXTERIOR QUE PERMITE VIVIR

Zizek en la novela hace foco en este punto de la zona-frontera de separación de los espacios subjetivos, donde la escena nos ubica ante la irrupción de un real que acecha. Realiza una interesante observación de la vida cotidiana, más acá de la exposición a este real: cuando uno entra en un auto, resulta algo incómodo porque venimos de un espacio abierto y tenemos que acomodarnos a un interior limitado, pero al tiempo de permanecer, nos acomodamos en el interior y se produce un corte en la continuidad exterior-interior, donde la realidad externa que vemos tras el vidrio aparece como lejana, distante, irreal, la percibimos como aplanada sobre la superficie del vidrio, como una escena cinematográfica. Si le agregamos algunos condimentos como calefacción, música, perfume, y de pronto bajamos la ventanilla vamos a ser golpeados por una realidad otra, hostil, frio, ruidos etc, de la que estábamos protegidos en esa especie de capsula que nos aislaba del malestar. Estas son formas de lo cotidiano donde nuestra vida tiene cierto orden, expuesta a pequeñas malestares, pero protegidos por la línea divisoria de espacios diferentes y lógicas heterogéneas donde los flujos, conexiones, devenires, se mantienen vectorizados.

Esta novela de ciencia ficción no solo nos muestra una conflictiva a nivel de la articulación de lo imaginario con lo simbólico, con su red estructural del significante, sino el desplazamiento al interjuego entre la realidad (tejido imaginario-simbólico) con lo real y la sustancia de goce, lo que cambia los modos de interpretar lo humano no reduciéndolo a los códigos significanes, estructurales, sino abriendo la emergencia, de lo pulsional y sus modos de goce como de lo real y sus avatares.

La seguimos, participen. Saludos cordiales

 

 

Lic. Roberto Torres: Psicólogo Córdoba Tel. 152-016211