BADIOU Y LA VERDAD COMO PROCESO

AUTOR: Lic. Roberto Torres

En este texto trabajare el concepto de Verdad como proceso en el pensamiento de Badiou, implicada en los procesos subjetivos, marca que deja huellas, una verdad otra, ligada al acontecimiento, que subvierte las verdades instituidas por el poder, por lo tanto su emergencia se da por fuera de la representación, del saber, del orden de la excepción, ligado más a un sujeto descentrado y lo inconsciente que a la centralidad del yo y la conciencia La verdad que palpita en el acontecimiento, como exceso irruptivo, anómalo que posibilita el pensar una nueva política que transforme nuestras vidas.

VERDAD

BADIOU Y LA VERDAD

La verdad no es una entidad abstracta que nos mira desde el ideal, al que solo tenemos acceso a través de la fe en una instancia superior,como una metafísica de la trascendencia o a partir de la lógica objetiva de las proposiciones silogísticas, la verdad está encarnada, ha calado en el cuerpo subjetivo, ha dejado huellas, se encuentra enraizada en los procesos subjetivos que a su vez se insertan en situaciones particulares a partir de los propios circuitos pulsionales, imaginarios, simbólicos, donde el sujeto está inmerso en un mundo gobernado por concepciones de la realidad impuestas desde las alturas del amo, del discurso único, lineal, hegemónico, se trata de poner en juego agenciamientos alternativos ligados a la verdad y el acontecimiento que han abierto surcos y demuestran que hay otros mundos posibles por experimentar. En una lectura estructural vemos como los poderes de turno bloquean su actualización e intentan hacer creer que la única verdad posible es la realidad tal cual la interpretan las instancias representativas que a cada uno le corresponde, los medios de difusión etc, fenómeno político del ejercicio del poder, que se articula con los propios procesos subjetivos que generan su propia censura, negación, rechazo etc, como su forma singular de velar, tapar la emergencia de la verdad.

Podemos plantear una realización de la verdad, siempre no toda ahí, en el proceso de la emergencia de algún acontecimiento irruptivo que puede ser desde un lapsus en la clínica hasta un acontecimiento de masas, eso sucede, eso hace acto, eso genera efectos, eso tiene consecuencias.

La realización de una verdad en el sujeto (individuo, colectivo) tiene que ver como movimiento dialéctico del orden de la actualización de elementos cuyo estatuto de virtualidad hacen que en su acto digan algo más del sujeto, del grupo, del colectivo, de lo que se representaban hasta ese momento, algo más del orden del exceso, de lo nuevo, lo creativo, que abre nuevas sensibilidades, pensamientos, formas de vida.

Podemos pensar que la emergencia de una verdad, no implica una realización completa de algo ya establecido, ideal, representativo etc, no hay una verdad separada de los procesos, se separa cuando queda atrapada por la maquinaria del saber, que le extrae su hálito de vida, su vitalidad fundamental. Esta verdad que intentamos pensar pertenece al movimiento dialéctico de los procesos que tienen su fuerza en el acontecimiento (y microacontecimiento según mi concepción), de la excepción, generando una transformación del orden existente,  del campo que mantenía cohesionado al conjunto de los elementos ordenados en una forma determinada. Intrusión de una verdad que produce modificaciones en la realidad, punto de inflexión donde se hacen posible nuevos devenires, dejando marcas, huellas,  donde ya nada va a ser como era.

Para que podamos convertir el concepto de acontecimiento y de verdad en un proceso político que abarca la vida, es decir, la vida como un hecho político, la vida que debemos transformar en una voluntad de poder, en un querer vivir transformador, en un deseo sostenido. Es fundamental la toma de posición, no todo es lo mismo, hay una ética en juego, donde no solo está en juego la interpretación de la maquinaria de poder sino la fidelidad a la verdad-acontecimiento que permite apostar por los actos por venir como formatos alternativos a lo dado. Desde este punto de vista es que tomo el concepto de microacontecimiento que abre un análisis más fino y nos compromete en cada momento de nuestra existencia, y pensar que la verdad está en juego en la dialéctica de lo cotidiano, si bien no la podemos manejar ni controlar nos permite poder estar atentos a los procesos genéricos en curso,  siendo fiel a la política del acontecimiento por-venir, abertura a los posibles, de la generación de nuevos flujos, donde se juegue una verdad que nos empodere en lo que uno puede, del potencial en juego en las situaciones. Verdad singular puesta en acto, realización desmesurada inscripta en la situación por parte de los sujetos implicados. Desde este punto de vista me gusta pensar una clínica de lo grupal, de lo social, del colectivo, hasta de lo individual más allá de lo sintomático, donde se pueda analizar las formas impuestas y los posicionamientos alternativos a lo dado, re-volucionar la realidad a partir de una trasnformación del pensar, sentir, actuar.

En la verdad se pone en juego la producción subjetiva que potencia el acto en lo que puede (multiple no representado, sustraído pero que puede emerger en determinados procesos, políticos, artísticos, científicos, amorosos), esto significa la posible activación de las cadenas significantes que se encuentran fuera de los circuitos representados, aisladas, censuradas, que están inhibidas en lo cotidiano, generando nuevos devenires creativos, un poder ligado a la potencia de lo humano. El saber sobre esta verdad, generalmente, esta velada, por desconocimiento, impotencia, desinteres donde aparecen las alternativas al sujeto fiel, el sujeto reactivo, negador, cínico etc.  De este modo el proceso de verdad no se activa, queda en el orden de la virtualidad, por eso es importante el posicionamiento que cada sujeto pueda tomar ante la realidad que le toque vivir, que pueda combinar los crítico (negativo) con nuevos agenciamientos (del pensar, sentir, actuar).

El no-saber, en sus múltiples vertientes, se encuentra en esta brecha entre la verdad y el saber, que escinde al sujeto, entre 1) una verdad insabida en la situación en la que se encuentra inserto, y 2) el saber que articula la situación misma. Esta brecha es la que abre un espacio para que algo acontezca.

La dialéctica puesta en juego desde el concepto de verdad es que la verdad siempre está en otro lugar, pero en el acontecimiento aparece como un fogonazo, un punto de inflexión, a partir de su irrupción inmanente, del orden de lo in-nominado pero que por la secuela de sus efectos recibe una nominación a posteriori (ej el “te amo” que funda el lazo amoroso). La verdad siempre está en otro lugar, por un lado está en otro lugar porque no es eso, porque es una verdad a medias, no toda es, no hay completud, y por otro lado porque está en otro lugar (irrepresentado, innominado, indiscernible) porque su estatuto no puede ser apresado en las redes del saber constituido

La verdad no la podemos pensar como una entidad metafísica que se encuentra inarticulada, en las profundidades del inconsciente y con un proceder mistico uno se puede acercar a su regazo, ni como una verdad religiosa, sino que se encuentra ligada a proceso subjetivo, al acontecer de un sujeto, grupo, colectivo, la verdad se encuentra en lo cotidiano del vivir, no es una cuestión de profundidades sino de superficie de los procesos en curso, ligados a los significantes, los espacios intersticiales entre representaciones, no está fuera sino en una fuera (extimidad que no se encuentra representada en el discurso) dentro (no hay verdad por fuera de la singularidad de cada sujeto, de la tela que tiene, de lo que puede poner en juego, en su acto amoroso, creación artística, acto político.

El Acontecimiento como proceso genérico de la verdad produce toda una serie de significantes nuevos, combinaciones insospechadas, cambio de lugares, nuevos agrupamientos, también se puede generar cuando los significantes habituales son percibidos de una manera diferente, abriendo nuevas conexiones, de este modo se generan sentidos y afectaciones novedosas, momentos vividos como punto crítico que permite la modificación de la realidad, en mayor o menor medida.

Me parece muy importante la definición que da Badiou del sujeto como un fragmento local de la verdad, lo que habla de un sujeto como parte de un proceso articulado con la verdad emergente, lo que a su vez abre nuevas configuraciones de lo subjetivo, rompe con la mirada planar, lineal, del orden de la estructura unitaria con su estructura jerarquica, normativa, que nos interpela en la vida diaria.

La verdad abre los universos topológicos que se encuentran escindidos en el sujeto, que no forman parte de la realidad impuesta, pero están ahí en la superficie, esta verdad la podríamos pensar desde el orden del pasaje, de la apertura de articulaciones que se encuentran por fuera de la consciencia,  que en su aparición produce una ruptura en el estado de cosas existente.

*Si podemos establecer un orden en la dinámica de los procesos subjetivos habituales, se da una repetición de lo mismo, de la mismidad, con sus variaciones dentro de ciertos parámetros identificatorios, la verdad es ajena, extraña a esta dialéctica de lo conocido, aunque, a su vez, es lo más intimo del sujeto, cierta exterioridad intima, extimidad desde Lacan, así podemos pensar la verdad desde cierto orden de virtualidad, es-no-siendo, es (en un orden de estructura subjetiva) no siendo (en el orden de la producción habitual). Virtualidad que es mantenida a la distancia, sofocada, anulada, detenida en su activación

*Con la sumatoria de saber no llegamos a la verdad, saber-verdad, plantean estatutos diferentes, el saber está instituido,  se va sumando, articulándose, formando más saber, en cambio la verdad es del orden de lo infundado, es decir sin saber previo que lo condicione, la verdad es del orden de la singularidad, de lo contingente y lo indiscernible y el saber busca la generalidad, establece parámetros de referencia, va contruyendo más saber, a partir de saberes previos a los que se suma, contribuye, se sostiene en una lógica de proposiciones deducibles, y discernibles, por lo tanto escapa a lo indiscernible de la verdad que en su irrupción pone en jaque los saberes instituidos.

El saber no crea la verdad, no la genera, en cambio la verdad en la contingencia de su acto puede generar saberes nuevos que beben del acontecimiento de su aparición. La verdad, como dice Badiou, retorna para generar un forzamiento del saber, lo incomoda, le saca los puntos de anclaje donde se sostenía, le permite pensar ¿Qué es eso que aparece de la nada, que surge como efecto de ruptura?. Desde este punto de vista, me parece que a pesar del estatuto diferencial de la verdad respecto del saber, podemos ver que el saber puede pensar que en la estructura de los sujetos, de los colectivos, de las masas, hay un orden de producción especial de lo humano, que cuestiona el orden imperante. Entonces es importante la constitución en cada sujeto de un saber que se cuestione a sí mismo en su formato y que abra la posibilidad de lo otro, que no lo controla todo, que debe encontrar su posicionamiento de fidelidad a la posibilidad de la verdad por-venir.

*Podemos plantear dos tiempos,  1) una secuencia del acontecimiento en curso (del orden de la verdad) y 2) otra secuencia post-acontecimiento ligada a las reacciones al Acontecimiento-Verdad. Tenemos los sujetos que se implicaron activamente en el proceso, son los sujetos fieles al acontecer, se sienten comprometidos con el proceso de verdad en juego y los sujetos que en forma más pasiva o activa toman una posición reactiva. Hay varias combinaciones posibles, las de sujetos activos que siguen fiel a los hechos en curso, los sujetos activos que toman distancia del proceso, los pasivos que se suman al acontecimiento, se activan, los pasivos que siguen pasivos, con cierta indiferencia, los activos opositores a los eventos que se van produciendo que luego siguen figurando en la lista disidente, los activos opositores que pueden girar y hacerse activos revolucionarios, poco probable, y otros

*La verdad para Badiou y lacan ocupa un lugar descentrado, extimo, del orden de lo indiscernible, que lo diferencia del saber, que se corresponde con la centralidad administrativa de lo conocido, donde se puede discernir su composición reglada

Para Badiou la verdad es una torsión sintomática del ser en el tejido siempre total de los saberes, y queda articulada a la dialéctica del Acontecimiento, esta descentración, del campo del saber y del ordenamiento discursivo, plantea la verdad como forclusión de la presentación en la superficie codificada de los elementos en juego

Hay una idea que plantea Lacan que me parece interesante para pensar lo político y el concepto de servidumbre voluntaria, es la concepción que el hombre se acomoda perfectamente a la no-verdad, si tomamos la verdad como acontecimiento irruptivo, político, por lo tanto los sujetos prefieren no ver lo que sucede en el orden de la servidumbre voluntaria al poder, de la sumisión a los órdenes representativos, por ejemplo, no acompaña los procesos que pueden abrir nuevas opciones libertarias, ni las intenta realizar por sí mismo. Jorge Alemán plantea que el no-saber en juego no es la pasión de la ignorancia, sino la distancia irreductible entre la verdad y el saber, distancia, espacio óntico que permite la creación, la verdad. Esto también lo podemos articular, con  otra idea de Lacan donde expresa que la verdad es diferente a la realidad, la transforma y  hace aparecer nuevos sentidos posibles que va introduciendo en el mundo, que son diferentes a los ya existentes, pero esa realización de la verdad tiene que ver con un sujeto implicado, comprometido en lo que le sucede, en eso le va la vida como posicionamiento político.

A modo de sintesis podemos decir que la verdad no se encuentra encerrada bajo cuatro llaves en los transfondos del inconsciente, que solo pueden acceder los privilegiados que poseen las llaves maestras, ni se encuentra en una especie de pozo sin fin al que solo puede llegar aquellos elegidos que pueden hacer la travesía por todo un submundos de cavernas inaccesibles, la verdad está al alcance de todos, todos poseemos las mismas posibilidades y las mismas dificultades para embarcarnos en el proceso de verdad.

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  1. ALAIN BADIOU: LO UNO Y LO MULTIPLE UNA APROXIMACION

  2. PROGRAMA 5 (AUDIO): BADIOU, ACONTECIMIENTO Y VERDAD

  3. BADIOU Y EL CONCEPTO DE ACONTECIMIENTO

  4. ALAIN BADIOU: LO UNO Y LO MULTIPLE UNA APROXIMACION

  5. ACONTECIMIENTO VERDAD EMERGENTE Y SUJETO IMPLICADO

  6. REPRESENTACION SITUACION Y ACONTECIMIENTO POLITICO