SERIE: PENSAMIENTOS DISRUPTIVOS

              (Estar – Habitar el Mundo – Potenciar la Vida)

                                     Segundo Artículo Presentado

           EL MERCADO Y SU LÓGICA COSIFICANTE

Lic. Roberto Torres (Psicoanalista MP 585)

La lógica del mercado hegemoniza la dinámica social

Hay todo un montaje estético que busca hacer más atractivo y efectivo la puesta en escena mercantil, donde la lógica del mercado aparece como la referencia fundamental para el funcionamiento de lo social. Esta brillo estético tiene su contraparte siniestra, la cosificación de los vínculo, el goce individual, la transformación del otro de una alteridad valorada, afectuosa, solidaria a una otredad basada en la competencia, la tensión especular, el ego-ismo, la comparación, lo que la convierte en una cosificación mercantil. 

El punto enajenante no está en el mercado propiamente dicho porque en la historia siempre existió el mercado donde los sujetos intercambian sus productos, antes del capitalismo eran mercados más espontáneos, comunitarios, dependientes de sus propias materias primas o sus productos trabajados artesanalmente. 

El elemento alienante se encuentra en el propio sistema capitalista que gobierna la dinámica global y normaliza el funcionamiento del mercado, con su lógica de ganancia y cosificación, basado en la matriz contable que administra la ecuación de plusvalía que direccione la práctica hacia el objetivo de lograr una diferencia ganancial de lo invertido. 

El punto es que este matriz económica es tiránica, rígida e inflexible, porque no puede funcionar de otra forma que regida por el plus-valor, por lo tanto es un mecanismo sin ética que genera estragos a nivel de las subjetividades, los patrimonios nacionales y a nivel planetario. 

El Dinero como equivalente general

El mercado es la superficie donde  se escenifica las ecuaciones del sistema, y el espacio donde el dinero se convierte en equivalente general emblema paradigmático del modelo universal de los intercambio de las mercancías donde se manipulas no solo los objetos sino que se condiciona la relación entre las personal. Las cosas, las personas y las situaciones van perdiendo su valencia individual para transformarse en un inmenso movimiento general que para poder facilitar su dinámica y la velocidad de su funcionamiento, se basan el un elemento simbólico, la equivalencia general de todos los elementos puestos en juego, es decir, que hay un orden de igualdad de todos los componentes que los convierte en intercambiables unos con otros gracias al valor universal del dinero, donde cada quien tiene un valor asignable y un lugar que se corresponde con el valor investido, según el mercado, a cada componente del sistema

El goce prometido (publicidad) se enlaza con el goce posible (ilusión)

El mercado actual lleva al máximo el manejo de  las tecnologías publicitarias para el logro de la finalidad empresarial. Para que la ecuación de plusvalía funcione es necesario por un lado, sincronizar la oferta con la demanda, es decir la puesta en circulación de un elemento para la venta, investir de un brillo fálico a la mercancía a través del marketing publicitario que ofrece, al potencial cliente,  junto con el producto, algo otro,  un goce fetiche  y por otro lado la ilusión de que todo lo que se le muestra sea posible, que ese goce propuesto pueda vivirlo, es la otra cara del proceso, necesaria para cerrar y completar el círculo del consumo y abra otros ciclos al infinito. 

Efectos sintomáticos del proceso vertiginoso del capitalismo

Las consecuencias sintomáticas de la radicalidad del mercantilismo a partir de la virtualidad del capitalismo financiero, el trabajo inmaterial, la aceleración de los procesos es la patologización del vivir, por la cosificación de los vínculos, ego-centrismo, aceleración de los procesos, degradación de la alteridad, caida de los valores, la proliferación de formas de vida empobrecida, desigualdad social.