SUBJETIVIDAD Y LA EPOCA: ENUNCIADOS

AUTOR: Lic Roberto Torres

En este artículo establezco una serie de enunciados sobre la constitución de la subjetividad y su articulación con los procesos sociales, históricos, míticos, estructurales. Subjetividad que se encuentra inmersa en una Epoca determinada, desde un origen mítico de Totem y Tabú que plantea Freud, no ligado a la realidad histórico sino a la necesidad lógica de un inicio metafórico que diera origen a la ley y las referencias simbólicas en juego en toda sociedad y el basamento estructural de la subjetividad. 

ALIENACION

SUBJETIVIDAD Y LA EPOCA

1) Hay lenguaje y significante luego….hay estructura

2) Hay estructura (invariante) en lo colectivo y subjetivo (variable)

3) Los cortes en la diacronía (historia) presentan nuevos reordenamientos sociales, como puntos de estabilizaciones sincrónicas

4) Cortes temporales representan y escenifican  nuevos modos de goce

5) Formas sociales que en sus entrañas habitan anudamientos que las estructuran con su núcleo real, inasimilable al discurso, invariante que atraviesa la historia de lo humano, dándole su soporte e identidad fundamental

6) El mito de Tótem y Tabú, en su valor lógico (no es necesaria su existencia real) escenifica el montaje fundamental de lo humano, metáfora estructural del nacimiento del dispositivo legal, donde a causa del asesinato del protopadre de la horda a manos de sus hijos excluidos del goce de las mujeres, montan la primera organización social: el totemismo, donde se establecen las leyes y prohibiciones propias del grupo, primera garantía de protección contra la encarnación del déspota que intente imponer la violencia de su acto, a la manera del padre tiránico.

7) La ley social se impone por la representación del padre muerto (de la horda), por la abstracción de cualquier encarnación, trascendencia simbólica que va a determinar lo humano. La representación del padre muerto es más eficaz en la institucionalización normativa que el padre mítico despótico que impone su ley por la fuerza.

8) El significante del nombre del padre se constituirá en el operador de estructura fundamental de todo ordenamiento social

9) Los sujetos realizan un proceso de transición:  a) de lo endogámico (familiar) marcado por la ley edípica que permite, vía castración, la constitución de el deseo que lo individualiza a b) lo exogámico donde se abre el espacio social para realizar su proyecto de vida,

10) Los rasgos de identificación permiten lazos con el semejante (tensión) y el amo (dependencia), condicionan las relaciones que se escenifican en la superficie del campo social.

11) Elementos estructurales que condicionan nuestra subjetividad, desde que nos levantamos necesitamos un elemento que salga del conjunto homogéneo para ocupar momentáneamente el lugar de direccionamiento de nuestra vida, un pensamiento, una imagen, como significante amo, que nos guíe en lo cotidiano y nos alivie la existencia.

12) Seguimos siendo sujetos totemicos, necesitamos no solo erigir una referencia sino que esté encarnada por alguien que cumpla esa función referencial, para transferir sobre su figura nuestras críticas, afectos, etc.

13) Si hay goce, es por que hay límite e interdicción que nos impide gozar en demasía,  imponer nuestra propia ley, absoluta, incestuosa. Para pertenecer a lo  humano, tener un lugar en lo social, debemos perder algo, (objeto incestuoso), vía castración, para poder ganar una existencia, un lugar en lo social e inscribirnos en el gran libro de la humanidad, por lo tanto no podemos autofundarnos (narcisismo),  debemos abrir un espacio otro. Recibimos el marcaje de ley, somos notificados.

14) Cuando hablamos nuestro discurso esta reglado, estamos inscriptos en el Otro, buscamos un goce fantasmático, pero inmediatamente convocamos al tótem paterno para que nos garantice un límite al goce, encontrar un lugar en el Otro, lo que nos permite no perdernos en la selva de los significantes del lenguaje, en un magma indiferenciado.

15) Leer la época significa abordar la estructura de los sistemas sociales que determinan la subjetividad y condicionan el dispositivo clínico

16) Leer la época implica interpretar las nuevas modalidades de goce y sus consecuencias , mutaciones  sintomáticas, hegemonía de los mercados, degradación de la imagen paterna, declinación de los ideales, aceleración del desarrollo científico-tecnológico.

17) Avance imperial motorizado por la confluencia de la maquinaria capitalista y el sopor postmoderno, cuyos efectos devastadores  se manifiestan en la exclusión de las diferencias subjetivas, profundización de las desigualdades sociales, imposición del pensamiento único a través de una pulida manipulación sin formas definidas y  diversas formas de sumisión dogmática.

18) Uno de los efectos de la época es la emergencia de las nuevas modalidades del síntoma (bulimia-anorexia, adicciones, violencia etc) que no se caracterizan tanto por el malestar sino por una fijación del goce, de la mismidad pulsional, desarticulado de la arquitectura significante.  El goce lo encontramos a cielo abierto, diferente al modelo sintomático como un formación de compromiso entre instancias.