IMPOSTURAS DEL AMO (2° PARTE)

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IMPOSTURAS DEL AMO

DIALECTICA DEL PODER ENTRE SUJETO Y EL AMO

Hay un vínculo estructural y estructurante entre 1) Amo (encarnación del significante, rasgo, imagen) y 2) el conjunto de los sujetos que se aglutinan alrededor de su presencia, entre el uno y lo múltiple. Dialéctica por  la que 1) por un lado el sujeto se encuentra adherido a la imagen sublime del Amo y 2) por otro lado, el Amo, ocupa el lugar de objeto de investimento de poder. De este modo el sujeto queda  entrampado inconscientemente a la imagen-objeto a la que se fija,  quedando en posición pasiva al delegar en el Otro el comando de los procesos en el que su vida está implicada, encontrando los soportes que dan consistencia a su existencia.  De esta forma todo sujeto al comportarse como súbdito hace del líder una entidad de poder, Zizek interpreta que lo esencial del amo no es más que la imagen invertida de la ritualidad del súbdito, figuras articuladas, enlazadas, en el anudamiento del poder. La contraprueba de esto es que para destituir al amo en sus investiduras hay que tratarlo como tal, es marcar las insignias invisibles y que este sujeto concreto se las apropia, que se pongan en evidencia la ilusión del montaje del poder, transparencia de su mecanismos ficcional.

TOPOLOGIA IDENTIFICATORIA: IMAGINARIA (SEMEJANTE)  Y SIMBÓLICA (AMO)

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IDENTIFICACIONES IMAGINARIAS Y SIMBOLICAS

Lo que sostiene la estructura de organización social entre los sujetos, es una doble identificación, 1) por un lado una identificación horizontal entre los sujetos: nos agrupamos en relación a un punto referencial que nos agrupa. Establecemos un lazo especular, imaginario, con el otro, que es un semejante con el que comparto una serie de identificaciones comunes, de este modo el otro me permite adquirir una consistencia personal, necesito del otro, para hacer grupo, colectivizar, desde lazo mínimo del dos. 2) Por otro lado todos, por estructura, estamos ligados verticalmente al lugar del significante amo, punto de referencia que me trasciende, relación disimétrica, identificación simbólica al rasgo, que generalmente se apoya en un punto de real. Trascendencia inmanente que circula en un cuerpo simbólico. Es en esta relación transferencial al Otro donde percibimos en él ciertas cualidades que lo enaltecen y nos enaltecen gracias a estos puntos de identificación.

INVESTIMIENTO DEL AMO POR EL MONTAJE TRANSFERENCIAL

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INVESTIMIENTO TRANSFERENCIAL SOBRE EL AMO

El vínculo  transferencial es un poderoso lazo que mueve a la gente en sus relaciones cotidianas y que el psicoanálisis descubrió su función central en el vinculo con el Otro-analista, el que va a cobrar características idealizadas, apertura a un sujeto-supuesto-saber, lo que hace que la cosa funcione. Cuando esta transferencia se acaba es el  preciso momento donde el líder pierde sus atributos, se degrada, resto fósil del circuito transferencial. Solo en base a estas condiciones transferenciales, donde se delega e inviste un lugar Otro, un líder puede cumplir su función, que es la de conducir, de ser guía para otros, también impone al otro una coerción, lo limita en su libertad, cumple una función de represión del goce,  límite, obstácuo, relación regulatoria del goce como excedente, manteniendo el equilibrio de la dinámica social.

EL AMO SE TRANSFORMA ANTE LA PRESION DEL CAPITALISMO

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MUTACION DEL AMO EN EL CAPITALISMO

En los tiempos del precapitalismo el amo controlaba el exceso con su propia presencia para mantener las cosas a raya, llegaba hasta un ejercicio despótico del poder, aún no había aparecido el capitalismo, por lo tanto no existían flujos moleculares que se dispersaban exponencialmente por la dialéctica del capital,  movimiento imperial que va arrasando todo a su paso, socavando la figura del amo, que en su rigidez no puede dominar estos excedentes, se muestra rígido ante el avance de lo nuevo, intrusivo, metastásico, invasivo. Con el capitalismo las estructuras que conservaban el antiguo régimen se disuelven dando lugar a un sistema reglado por los efectos de una potente ecuación de ganancia mercantil, un excedente de plusvalía, generadora de  flujos desterritorializados, condicionando un nuevo vinculo con la figura del amo. Se instauró lo que Zizek llamo apoyándose en Lacan, el círculo vicioso del superyo que gira libremente, a través de los flujos del capital.

EL AMO ESTALINISTA (PARANOICO)  Y EL AMO FASCISTA (PERVERSO)

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AMO PARANOICO Y AMO PERVERSO

Para Zizek el estalinista plantea que su ser individual es trascendido por el Otro social, por la necesidad historia de una clase que tenga el destino de revertir el estado de cosas actual, y se diferencia del fascista que muestra un discurso autorreferencial, él cree en si mismo en su fortaleza, en su poder, nos da un ejemplo muy ilustrativo de esta diferencia: cuando el líder fascista termina su discurso público y la multitud aplaude, él se reconoce a si mismo como el objeto merecido de tantos aplausos. En cambio el líder estalinista se mimetiza al final del discurso con el resto del publico y también aplaude, ya que no es a él a quién se dirigen los aplausos sino al Otro al que representa intentando no mancharlo con  la impureza de su ser personal, solo se presenta como un instrumento de este Otro.

Las posiciones son diferentes, el fascista muestra un semblante paranoico interpretando que en el Otro social existen focos de conspiración, contra los que tiene que actuar de forma expeditiva, ve enemigos por todos lados. El  estalinista no se comportaba como un paranoico que en su manía percibía el peligro oculto tras algunas mascaras, un mal que acechaba, no se siente amenazado por las sombras espectrales que acechan, sino como un perverso que manipula y organiza las cosas para generar las conspiraciones necesarias, difundiendo la existencia de un poder secreto, que deambulaba en las sombras y que le servia al poder para su consolidación.

NECESIDAD ESTRUCTURAL DEL AMO COMO LUGAR DE DIRECCIONAMIENTO

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AMO COMO LUGAR DE DIRECCIONAMIENTO

La existencia del amo responde a una necesidad estructural, se lo demanda para que resuelva que pasa con el deseo de cada quien, el amo clásico marcaba lo que uno debía desear, a través del impedimento, del límite, en la actualidad esto esta invertido, vivimos la decadencia del amo, de las figuras de autoridad y la degradación de la instancia paterna. Este desplazamiento del poder y retiro del investimento  depositado en la autoridad, implica una vuelta de la libido sobre sí mismo, ya no pesa sobre él un imperativo rígido, el horizonte se abre, ahora tenemos mas libertad para elegir en consonancia con nuestro propio deseo, pero el efecto es paradójico, a mayor libertad más dificultad para optar, cuando más distante se encuentra el amo contemporáneo mas poder ejerce porque los sujetos necesitan esta  la elección forzada, cierta coerción, que el peso de la decisión no caiga sobre nosotros. La autoridad siempre ejerce su dominio y cuando mas sin ley creemos estar más imposibilidad sentimos.

El discurso del amo oculta la verdad, eso lo sabemos al percibir que no hay dialéctica en la orden o en el mandato, pero a pesar de esto no lo ponemos en cuestión radicalmente, seguimos danzando al compás de la música que toca el Otro, obedecemos para que todo continúe tal como está, somos conservadores más que revolucionarios, la verdad queda en suspenso, lo que legaliza todo es que eso funcione, lo que legitima es la eficiencia, el orden implica un espíritu Otro que maneja los hilos del funcionamiento colectivo. Nuestro actos, y sobre todo para quien nos mira, parecen ser absolutamente libres, damos esta imagen de completud, y autonomía, pero no somos autónomos de ninguna manera, detrás de la fachada de independencia se encuentra un sujeto imbuido en la sumisión, obedecemos, demandamos un amo que nos indique por donde debemos conducir nuestra existencia, porque no solo el amo digita al grupo, a la comunidad, al colectivo, sino que impone su mandato en el interior de cada sujeto por la propia estructura individual, necesitamos, hasta en nuestra más profunda soledad, un significante amo que ordene el discurso, alinee los pensamientos, que se muestre como referente que pone límite al caos y coherencia a la dispersión. Esta estructuración social de los seres humanos se repiten en el ámbito de lo privado, nuestro pensamiento (S2) necesita constantemente ordenarse alrededor de un significante amo (S1), siempre aparece una idea, una imagen, una fantasía que ocupa el lugar vacío en la estructura del S1, no podemos pensar en forma caótica, dispersa: si todos los pensamientos se encuentran actuando en el mismo plano, su funcionamiento se torna anárquico, y necesita que alternativamente alguna idea salga de la superficie para anudar a los otros significantes, logrando articular un sentido.

Necesitamos los amos y si no están a la mano los inventamos, somos dependientes, activamente pasivos cuando tenemos que hacernos cargo de la toma de decisiones, aunque en lo conciente pensamos que tenemos todo dominado, que somos libres, esta es nuestra locura razonante.