LACAN: ANECDOTAS SOBRE SU VIDA (1° PARTE)

Autor: Lic. Roberto Torres

En este artículo: LACAN: ANECDOTAS SOBRE SU VIDA (1° PARTE)  he seleccionado una serie textos sobre algunos aspectos de la vida de Lacan, el Lacan personaje-excentrico, el Lacan intelectual-teórico, el Lacan clínico-innovador, escritos que bordean el mito, la invención, la realidad de un Lacan que seguirá dando que hablar…… sus aportes teóricos siguen siendo utilizados no solo por psicoanalistas, sino por filósofos, antropólogos, sociólogos, políticos etc. Lic. Roberto Torres

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LACAN: ANECDOTAS SOBRE SU VIDA

DES-ANALISIS

 Del libro de Jean Allouch 213 ocurrencias con Jacques Lacan:

Ella le cuenta a Lacan de sus precedentes curas. Muy rápido él le contesta:

-Lo que usted necesita es un des-análisis

CONSULTORIO: LACAN, LOS HONORARIOS Y EL DINERO

Se dice mucho sobre lo que cobraba a sus pacientes. En este relato de Pierre Rey podemos acercarnos a la vivencia de una experiencia. “Lacan de pie en el umbral de la puerta. El ceremonial de los billetes que deslizaba en su mano en el límite exacto en el que cada paciente,  pueda sentir en aquel hecho el apremio, y de este modo, volver a lo real. (…) Supongo que desde el comienzo del tratamiento modulaba sus tarifas según la pinta del cliente, según su angustia o la probabilidad de su situación social. Unos pocos francos por la tortura de los más necesitados, fortunas por la certidumbre exhibida de los demás: era preciso que la suma exigida traspusiese el umbral, más allá del cual, molestase, privase de algo. Solo a ese precio limpiaba el terreno y liberaba del yugo de la gratitud. Se volvía a empezar desde cero: nadie debía nada a nadie”.

UNA PRIMERA ENTREVISTA DE ANALISIS ATIPICA

“Le dije a mi futuro maestro: ya estoy preparado para hacer una temporada con usted. Me respondió: ‘invíteme a cenar’. Tome la guia Michelin, y lo invité al Relais Visón. Me dijo ‘Francois este lugar es muy caro’. La cena me costo ocho mil francos, lo que en esa época era una suma considerable. Ocho días después me acostaba en el diván de Lacan a ocho mil francos la sesión. Excelente jugada.

EL CIGARRO TORCIDO DE LACAN: FALO IMAGINARIO

Entra, fumando un cigarrillo, en el consultorio de Lacan. Agreguemos que no se trata de cualquier cigarro sino del célebre Davidof torcido que Lacan exhibía regularmente en esa época y que se había convertido, ante los ojos de todos, casi en su emblema y hasta en el de los lacanianos.

Lacan se apodera del objeto y, al mismo tiempo que lo aplasta en el cenicero, le dice:-Déme eso…así estará más cómodo.

El falo como algo que estorba.

TESTIMONIO DE UN PRIMER ENCUENTRO CON LACAN

“Una escalerilla en espiral, un rellano, dos alfombrillas, dos puertas negras. Llamé a la de la derecha: era allí. Lacan. Era también allí donde, durante diez años me jugué la vida. Allí hice el más largo de mis viajes. Allí me juré que, tarde o temprano, daría testimonio.” (Pierre Rey)

El consultorio de Lacan se encontraba en el numero 5 de la rue de Lille, en el distrito séptimo en Paris. Su secretaria que otro nombre podía tener sino Gloria, aquello que probablemente Lacan buscaba con tesón, fiel mujer que todas los días a la cinco de la tarde le acercaba una taza de te, acompañadas por dos dátiles. Este consultorio era visitado permanentemente por mucha gente, pacientes y  otras hierbas que crecían a la vera del camino que iba desandando el maestro.

LA SEDUCCIÓN QUE EJERCIA LA PRESENCIA DE LACAN

Extraje unos parrafos de Francois Roustang de su libro Lacan, del equívoco al callejón sin salida, donde pinta de algún modo un aspecto de Lacan

“Lacan era una persona fuera de lo común. Desde la manera de vestirse, hasta las formas que tomaba su discurso no podía compararse a ningún otro. El color o el corte de sus camisas y trajes, salidos del taller de algún sastre italiano, lo presentaban de entrada como un personaje de la Commedia dell´arte, o con los rasgos de un payaso, como lo reconocía él mismo. Su seminario llego a ser un espectáculo y aunque no siempre se comprendía muy bien lo que enunciaba, uno quedaba estupefacto por la facilidad o audacia para pasar de un tema a otro, para aclarar un asunto de actualidad recurriendo a un autor antiguo, para pasearse por los más diversos aspectos de la cultura como si él poseyera los secretos. Qué seducción ejercía (…) quién de sus alumnos podía resistir cuando él, que parecía saberlo todo, afirmaba que lo había asombrado por algo que dijo o escribió (…) como si la inteligencia de uno se abriera a la posibilidad de igualarse por un instante a un genio que su entorno celebraba. Semejante elección trastornaba la cabeza de los más serenos.(…) esto era sustraído para dejar lugar a la indiferencia y algunas veces el desprecio. Cada quien encontraba la solución que podía, o la huida, a veces la muerte o más frecuentemente un apego aún más apasionado y ciego.”

 

Lic. Roberto Torres Psicólogo Córdoba tel. 152-016211