PENSAR LA EDUCACION COMO UN RETO FUNDAMENTAL 

 

Autor: Lic. Roberto Torres

En este artículo trato de establecer algunos enunciados sobre Educación y un análisis de la Educación como un dispositivo que no solo está al servicio de la transmisión de un saber sino de la reproducción de los valores sociales, ligados al control y producción de subjetividades. La Educación como un dispositivo articulado a los aparatos ideológicos del estado que direccionan la vida de los sujetos a través de un discurso hegemónico. 

ENUNCIADOS POR OTRA EDUCACION

LA EDUCACION Y LOS PROCESOS DE SUBJETIVIZACION

 

Plantear el tema de la educación es un punto fundamental para el futuro de la humanidad, porque es un espacio de formación no solo en el sentido de la transmisión de un saber abstracto, de una serie de conocimientos articulados, sino que es esencialmente un espacio de formación y moldeado de las subjetividades.

Desde este punto de vista la educación es una monumental maquinaria de reproducción de los códigos (culturales, históricos, morales, políticos etc) de los significantes provenientes del discurso social imperante, es decir y usando las representaciones doctrinales del recientemente desaparecido  Ernesto Laclau, la escuela reproduce aquellos significantes amos (S1), significantes vacíos, sin significación, que al generar un proceso de unificación, aplastando las subjetividades, hegemonizando una forma de pensar, actuar, valorizar, reduciendo-limitando la diversidad de posibilidades de vida, taponando las potencialidades virtuales  de todo acto de creación (individual y colectivo), de apertura al universo de las multiplicidades por venir que renueva la existencia inventando nuevas alternativa de vida.  Esto abre toda una lectura-interpretación de los consecuencias sintomáticas  que estos dispositivos educativos promueven en los sujetos, efectos de nivelación (hacia abajo) del acto y uniformidad del pensamiento, generando subjetividades marcadas por el imperativo del saber reglado, transmisión de conocimientos  vacíos, para memorizar y reproducir lo impuesto, niños repitiendo  como loros textos y discursos que no les interesan, participando en el proceso educativo solo desde el lugar de receptor pasivo de las diversas fragmentaciones del saber, generando calcos, sin iniciativa, interés ni deseo.

El foco de dominación del sistema ya no está focalizado en los cuerpos, a través de los dispositivos disciplinarios, sino en la subjetividad (en las mentes de los ciudadanos), con técnicas mucho más sutiles de captura, por lo tanto no le es funcional individuos pensantes, autónomos, creativos, con deseos múltiples, con posicionamientos críticos, que puedan leer la realidad aplastante en la que vivimos, le resulta más operativo personas pasivas, adaptadas, dependientes, sumisas, acríticas, que no cuestionen lo dado, por más que aparezca como injusto, desigual, excluyente etc. Así se capturan las subjetividades en el goce del hábito ritualizado, monocorde, de una vida centrada en su propio burbuja individual cada vez más frágil, por la aceleración de un capitalismo desbocado, que genera sujetos vulnerables y una vida precaria, que se manifiesta en las nuevas patologías del acto, los nuevos síntomas de la época (bulimia-anorexia, pánico, depresión, violencia, etc), pero que se extiende a un proceso general de modificación de la subjetividad contemporánea. Para un mayor desarrollo de estos temas dentro de una perspectiva que tenga en cuenta lo subjetivo, lo político y los proceso de un pensamiento crítico, pero que brinde dispositivos alternativos a lo dado, haga clic aqui