EL NEUROTICO TRAMITA LA ANGUSTIA CON EL SINTOMA

Autor: Lic. Roberto Torres

En este artículo del Seminario sobre psicoanálisis voy a trabajar la temática ligada a algunos aspectos de la neurosis, desde la perspectiva del psicoanálisis y los desarrollos de Freud 

 

EL ADULTO CONSERVA AL NIÑO QUE FUE Y EL ORDEN FILIATORIO

SURREALISMO 4

El adulto lleva el marcaje edípico del niño que fue

ENUNCIADO 1:  EL SER ADULTO CONSERVA AL NIÑO QUE FUE

ENUNCIADO 2: EL ADULTO ES UN SER DE ANGUSTIA IGUAL QUE EL NIÑO

ENUNCIADO 3: PARA SER ADULTO ES NECESARIO HABER SIDO NO SOLO NIÑO SINO HIJO, LO QUE MARCA EL ORDEN FILIATORIO Y EN ENCADENAMIENTO GENEALOGICO

ENUNCIADO 4: EL ADULTO LLEVA EL MARCAJE EDIPICO DEL NIÑO

ENUNCIADO 5: EL MARCAJE SE CONSTITUYE A PARTIR DE UNA ESTRUCTUA SIMBOLICA FUNDAMENTAL

 

EL CONFLICTO Y SU ESTATUTO CRONOLOGICO

TIEMPO

Conflicto psiquico actual se articula con el conflicto infantil, inconsciente, reprimido

Lo que Freud ha descubierto y lo va trabajando cada vez más es que no solo hay un conflicto entre las instancias conciente-inconsciente sino que podemos establecer una 1) estratificación sincrónica, del orden estructural, que está dialécticamente relacionada a 2) otra articulación vinculada al orden diacrónico, del orden temporal, es decir, relacionada al desarrollo histórico del sujeto. De esta forma marcamos las coordenadas propias del conflicto psíquico, la que se da entre 1) el conflicto presente-actual y 2) un conflicto antiguo, infantil, inconsciente, que si bien quedó reprimido, no le impidió articularse y constituirse en un proceso psíquico continuo, que se fue tejiendo desde una primera represión fundante y luego se prolongo en forma inconsciente como un proceso imperturbado e inmutable ligado a la sexualidad y las fuerzas pulsionales.

 

EL NEUROTICO COMO SER DE ANGUSTIA FRENTE A LA LIBIDO

PSICOPATOLOGIA 1

El neurótico es un ser de angustia

Desde este esquema general que incluye una infraestructura sexual reprimida, cuyo estado de exclusión no le quita protagonismo al constituirse como elemento basal de la arquitectura subjetiva, conformando una estructura sincrónica primordial y causal de la neurosis. Desde esta perspectiva Freud nos dice que el neurótico adulto se comporta en su angustia como un niño (regresivamente), a causa de su imposibilidad por satisfacer su libido adecuadamente, esta libido se encontrará afectada al tener que responder, el sujeto, a exigencias de distintos planos: 1) por un lado a la necesidad de poder adaptarse adecuadamente a la realidad, a las exigencias del medio (estímulos externos), y 2) por otro lado se encuentra asaltado por las demandas pulsionales, de imposible realización (estímulos internos), de esta forma al sujeto se le dificulta su relación con el mundo: pareja, trabajo, sexualidad etc, a causa de la virulencia que cobra el conflicto, en su repetición y en el malestar que le produce, percibiendo que la cosa lo supera y escapa a su control, todo se ha disparado.

 

DE LA PULSION NO PODEMOS ESCAPAR

PULSION

El sujeto no puede escapar de las pulsiones que lo acechan

Debemos tener en cuenta lo que Freud planteó en forma taxativa, cuando manifiesta que de los estímulos externos uno puede escaparse, desplazarse, protegerse etc., trae el ejemplo extremo del bebe que a pesar de la indefensión motriz puede escapar a lo irritativo del estímulo de la luz que lo invade desde afuera, cerrando los ojos bloquea su ingreso, logrando anular toda estimulación, recuperando el estado anterior de estabilidad. De lo que no puede escapar el bebe, ni el ser humano en general, es de los estímulos internos, de las pulsiones que lo acechan, y que por más que intente desplazarse llevará consigo la presión de un interior absolutamente extraño, invasivo, del que debe defenderse, un exterior que surge de las entrañas de sí mismo.

 

SUPERYO, SENTIMIENTO DE CULPA, MECANISMO AUTORREFERENCIAL

 

ANGUSTIA

El superyo y los sentimientos de culpa

ENUNCIADO 6: EL YO INTENTA MEDIAR Y SER CONCILIADOR ENTRE EL SUPERYO Y EL ELLO

ENUNCIADO 7: EL SUPERYO ES EL HEREDERO DEL COMPLEJO DE EDIPO

ENUNCIADO 8: EL SUPERYO SE VUELVE TIRANICO CONTRA EL SUJETO QUE POR MAS INOCENTE QUE QUIERA APARECER, MAS CULPABLE LO HARA SENTIR

ENUNCIADO 9: EL SUPERYO ES PORTADOR DE LA CONCIENCIA MORAL

ENUNCIADO 10: GENERA EL SENTIMIENTO INCONSCIENTE DE CULPABILIDAD

El neurótico no es solamente un ser de miedo y angustia sino que también se encuentra asaltado por sentimientos de culpa, se comporta en muchas circunstancias como si fuera culpable de algo, cuando en la realidad fenoménica es inocente (tenemos el ej de la persona que ha sufrido una violación, que en la confusión de poder elaborar lo que pasa, sabiendo y exigiendo un castigo proporcional al daño padecido, siente por otro lado culpa, que ya no es la misma mujer, que se siente sucia, que no la van a amar etc, optando en muchos casos por conductas de autocastigo, aislamiento, etc lo que cronifica un sufrimiento, al que se aferra). La emergencia de la conciencia de culpa no esta vinculada a una situación presente, esta es solo un disparador ya que el verdadero origen se encuentra en componentes inconscientes que se activan y le generan este sentimiento. En un circuito neurótico es el mismo sujeto el que produce aquello que lo afecta y sus actos están determinados inconscientemente, vinculándose sintomáticamente con la realidad.

Mientras mas quiere alejarse de lo que le genere culpa, mas culpable se va a sentir ya que la culpa no disminuye cuando el neurótico busca controlar su conducta e intenta actuar como el sujeto moralmente irreprochable, todo lo contrario, más culpable se sentirá.

Nos encontramos ante la paradoja donde el sujeto 1) por un lado quiere sentirse bien, y por lo tanto va al analista o intenta hacer todas las cosas necesarias para mejorar, pero 2) por otro lado empezamos a visualizar que, en otro plano,  se convierte en un tirano para sí mismo.

Freud va a descubrir el mecanismo que explique esta situación paradójica de sentir mas culpa cuando mejor se comporta, y lo va a llamar superyo, un circuito alienante y autorreferencial donde se lo hostiga con crueldad porque es considerado culpable desde siempre, por mas que se quiera exculparse con una conducta decorosa.

Freud da un claro ejemplo con el niño que al ser acusado de un determinado hecho lo niega terminantemente pero luego se echa a llorar como si fuera realmente el agente de la agresión, no es que haya mentido cuando negó su autoría, es realmente inocente en el hecho coyuntural, pero absolutamente culpable como sujeto de deseo, aspecto estructural de lo que no sabe nada porque el factor causal se encuentra olvidado por la represión.

 

SI DESEAMOS TODOS SOMOS CULPABLES, HOMICIDAS, INCESTUOSOS

CULPA

Porque deseamos somos incestuosos, homicidas, culpables

Por esta lógica paradójica el adulto se comporta respecto a la instancia censora, superyoica, como un niño culpógeno.

ENUNCIADO 11: TODOS SOMOS INCONSCIENTEMENTE CULPABLES

ENUNCIADO 12: TODOS SOMOS INCONSCIENTEMENTE HOMICIDAS

ENUNCIADO 13: TODOS SOMOS INCONSCIENTEMENTE INCESTUOSOS

ENUNCIADO 14: TODOS SOMOS CULPABLES PORQUE DESEAMOS

ENUNCIADO 15: SOMOS CULPABLES A CAUSA DE UN SUPERYO TIRÁNICO Y DESPÓTICO

ENUNCIADO 16: LÓGICA PARADÓJICA Y AUTORREFERENCIAL

ENUNCIADO 17: EN EL ANÁLISIS COMO REACCIÓN TERAPÉUTICA NEGATIVA

Freud a las tres instancias inconsciente-conciente-preconsciente, le agrega las del yo-ello-superyo (¿podemos encontrar puntos de relación con los tres registros lacanianos Imaginario, real, simbólico?) que le sirve para explicar el tema de la conciencia moral, el apego a la enfermedad por parte del sujeto etc. donde el yo si bien comparte la elevada organización de la dinámica psicológica con el superyo, también tiene una relación próxima con el ello.

En circunstancias normales se mantiene cierta estabilidad psíquica representada por el interjuego de las tres instancias, pero a nivel del conflicto neurótico, el superyo se muestra tiránico con el sujeto, tomando al yo como objeto.

AUTOCASTIGO (INC) SE PREFIERE EL SUFRIMIENTO A LA CURACIÓN

AUTOCASTIGO

El hombre puede preferir el sufrimiento a la curación

El sujeto al no haber atravesado de forma adecuada el Complejo de Edipo, va a sentir el agobio del superyo como otrora temió ser maltratado por un padre despótico, esto genera un circuito alienado, donde se hace tratar (inconscientemente) como no desea que lo traten (concientemente), se genera un efecto de autocastigo inconsciente que se observa claramente en los individuos en tratamiento, que hacen de su vida un calvario, pero que siguen apegándose a la enfermedad como padecimiento.

Esta necesidad de castigo se presenta como un duro obstáculo a la cura., se aferran a la neurosis, prefieren abandonar el tratamiento antes de poder desanudar determinados puntos que le servían de apoyo a la tiranía superyoica.

Aunque parezca contradictorio, desde el punto de vista de un análisis lineal, podemos vislumbrar una lógica otra, donde se prefiere el sufrimiento a la curación, cronificar el malestar y la autoihibición, que asumir la responsabilidad de avanzar en el proceso terapéutico y desbaratar el circuito autorreferencial.

 

REALIDAD FANTASMATICA – CONFLICTO NEUROTICO

CAPITALISMO

La fantasía enmarca la realidad y condiciona al neurótico

En el tratamiento de los neuróticos Freud va descubriendo con la mayor firmeza que la realidad es psicológica, y que el neurótico entra cada vez más en conflicto con la ficción de una realidad objetiva, separándose de la misma y refugiándose en su propio mundo de fantasía, por esta razón Freud va dando una importancia creciente a los fenómenos ligados con los fantasmas y las formaciones del inconsciente, haciendo pasar a un segundo plano la realidad objetiva, y las variables ligadas a los aspectos fenoménicos. De esta forma la neurosis aparece como una formación asocial y privada, generada por los procesos de introversión de la libido, desanudada de su relación con el exterior fenoménico y vuelta sobre si, refugiándose en las fantasías y generadora de los procesos patógenos.

Las fantasías se constituyen en un modo de elaborar su conflictiva infantil. En esta reorganización psíquica se han sustituido los objetos reales por objetos fantaseados, renunciando a continuar realizando las actividades que le generan malestar.

El pensamiento en el neurótico surge como un sustituto del actuar, replegándose en escenarios privados, para no enfrentar una realidad que le resulta intolerable.

Ante lo patógeno de sus analizantes Freud plantea que en ellos se produjo una introversión de la libido (energía vinculada a la sexualidad pulsional) replegándose en el campo fantasmático, con retiro de carga del mundo externo, lo que explica la dificultades que el sujeto comienza a tener en su relación como mundo circundante, la cosa no funciona, le cuesta relacionarse con el otro (pareja, trabajo, relaciones sociales), la introversión en muchos casos se acompaña con aislamiento, rumiando pensamientos circulares, como efecto de su filiación fantasmática. Pensamientos donde se problematiza por todo lo que no puede hacer, o escenifica proezas donde es el protagonista central, o se defiende de sujetos intrusivos que lo invaden, lo acosan. Dificultad en adaptación a la realidad, la cosa hace ruido por todos lados, naufraga en aguas turbulentas, en los oleajes del ser.

Freud plantea que esta situación conflictiva implica un proceso intrapsíquico donde se pone en juego un mecanismo regresivo de la libido a épocas anteriores, a imágenes pretéritas y fijaciones pulsionales. Ahora bien esta modalidad de satisfacción infantil a la que intenta regresar para compensar la tensión con el afuera (que en realidad la tensión es con las representaciones internas con las que inviste la realidad) se muestra extemporánea, descontextualizada e incapaz de servir de instrumento estabilizador del conflicto, ya que se trata de modalidades de goce censuradas en los orígenes, interdicta, circunscripta a los reinos del olvido, lo que lo inhabilita para afrontar los retos de un presente inestable.

Esta es una etapa intermedia predisponente a la formación de una sintomatología neurótica, pero esto no quiere decir que todo conflicto intrapsíquico que se manifiesta en dificultades en el vinculo con la realidad lleve necesariamente a una neurosis. Conflictiva subjetiva no es equivalente a neurosis.

Esta diferenciación es importante para tener en cuenta en las primeras entrevistas cuando nos encontramos con un sujeto inestable, en pleno conflicto, con niveles de angustia, donde todo aparece ambiguo y no se ha instaurado sintomatología alguna. Esto nos plantea un tiempo necesario de instauración del síntoma.

 

EL SINTOMA COMO GOCE SESGADO Y LA CADENA INCONSCIENTE

SINTOMA

El síntoma entre el goce sesgado y la cadena significante

Es en esta coyuntura conflictiva que el sujeto opta por la salida del síntoma, con las que el yo arregla las cuentas con las instancias pulsionales y las censoras, el aparato psíquico se alinea y ordena a través de la estructuración del síntoma, donde pese a las prohibiciones erigidas al goce, puede vehiculizar una forma de satisfacción sesgada. Esta nueva situación si bien se unifica y estabiliza en el síntoma, a la vez coloca al sujeto ante otro problema, el de la severidad del rasgo patógeno y del nuevo conflicto instalado, evita la virtualidad de una angustia desbordante ante el desencadenamiento de lo temido, por lo que la salida neurótica opta por un conflicto imaginariamente menor, que si bien lo expone al sufrimiento, logra taponar la apertura de lo siniestro de un destino fatal, tornándolo absolutamente vulnerable al estrago final.

Es generalmente con esta carga con la que acude a nuestro consultorio. Donde el paciente se encuentra atrapado por dos conflictos (actual y antiguo) de difícil solución. Nada de lo que haga en lo real de su situación, siguiendo los pasos de cualquier instructivo operativo, sirve. La solución no está en el abordaje de problemática actual, no esta en su pareja la causa de lo que le pasa y si son evidentes las razones para endilgarle la responsabilidad de los sucesos que lo afectan, tenemos que ver que esta persona es la que eligió y se mantiene en forma neurótica.

Lo primero que podemos decir es que esta conflictiva adulta no es azarosa sino que esta sobredeterminada por el proceso continuo e inmutable de la cadena inconsciente que va haciendo su trabajo invisible, exigiendo como contrapartida la acción permanente de la represión, de contrainvestiduras del yo para mantener la represión de forma exitosa y proteger al aparato psíquico contra la emergencia de angustia. Desde el punto de vista económico los cuantum energéticos generan una serie de desplazamientos dialécticos ligados a las articulaciones significantes. Es en el devenir de los procesos conscientes donde los flujos se distribuyen por los carriles de las matrices representacionales sin conflictiva alguna, pero cuando una representación es colonizada por las formaciones del inconsciente, recibiendo investiduras que lo angustian, activando inmediatamente procesos de retiro de carga mecanismo que se acompaña con el suplemento de la actuación de contrainvestiduras que expulsan la representación a través de la represión del pensamiento cuyo significación genera angustia, expulsándolo a los confines de los reinos del inconsciente, esto no agota todo el proceso ya que dicha representación es atraída por el núcleo de lo reprimido, a partir de esta reagrupación significante y libidinal, lo inconsciente busca expresarse, hacerse consciente, ramificándose en un movimiento progrediente, lo que Freud denominó retorno de lo reprimido, y si el yo no logra catalizar adecuadamente, el sujeto corre el riesgo de la cronificación del conflicto y caer el la opción patógena de la solución sintomática.

 

COMPLEJO DE EDIPO NUDO CENTRAL DE LA ESTRUCTURA

COMPLEJO DE EDIPO

El Complejo de Edipo como anudamiento central de la estructura

Mas allá de los factores desencadenantes de la neurosis, las investigaciones clínicas de Freud lo llevaron a proponer al Complejo de Edipo como el nudo de la neurosis, el núcleo central de toda ramificación sintomática, con este material edípico el niño va a resignificar su experiencia anterior al reinado del Complejo de Edipo, todas las vivencias pre-edípicas, sus niveles pulsionales, de satisfacciones, angustias etc., son reunificadas bajo el imperio de la ley de prohibición edípica, donde se reprime lo incestuoso de la ligazón con el Otro materno, gracias a la intervención paterna. Este contenido sepultado bajo una represión fundante, se va a mantener activo actuando desde lo inconsciente, tal como Freud lo planteó, como un proceso continuo e inmutable que atraviesa y determina toda la historia del sujeto, Al entrar en crisis con la realidad (y su efecto inmediato, el retiro de la investidura del mundo) el sujeto, para no caer en un caos desestabilizador, busca recatectizar la fantasía que no es otra cosa que la conservación de la realidad en el plano imaginario, lo que lo lleva, según Freud a recorrer regresivamente el camino inverso hacia los puntos de fijación de la libido, punto del pasado donde se sitúa su deseo. Posteriormente, se realizará o no el recorrido progrediente, retorno de lo reprimido y la constitución del síntoma. De aquí las observaciones de Freud sobre los componentes infantiles en la conducta del sujeto adulto. Freud desglosa las estructuras clínicas que aún continúan vigentes. Nos comenta que todas estas estructuras tienen un origen común inconscientes donde no se diferencian entre si, en lo reprimido no hay neurosis obsesiva, histeria, fobia, sino que la constitución de cada neurosis está marcada por las diferentes forma que tiene cada sujeto de reaccionar ante la emergencia de lo reprimido, según como se posiciona defensivamente va a ir conformando las diferentes psicopatologías. Esto es así solo en el plano de las neurosis y tenemos que ver, más adelante, que pasa con la perversión y la psicosis.

Al descubrir la sexualidad infantil Freud observa que la misma sufre posteriormente a la represión fundante, un periodo de latencia donde se genera cierto olvido de los impulsos y fantasías que lo agitaban y constituyeron gran parte de los cimientos de su vida futura, de aquello que se identifico y actuó y que de pronto ha olvidado por completo. Con esto nos encontramos en un análisis de neuróticos, que no recuerdan casi nada de su pasado, lo que demuestra el punto de escansión marcado por la represión y el periodo de latencia.

Lic. Roberto Torres Psicólogo Córdoba tel. 152-016211