VINCULO VIOLENTO Y CICLO DE LA VIOLENCIA

AUTOR: Lic. Roberto Torres

Este artículo “VIOLENCIA DE GENERO: ASPECTOS DEL VINCULO VIOLENTO Y EL CICLO DE LA VIOLENCIA” forma parte del Seminario Online sobre VIOLENCIA DE GENERO,  (todas las clases la puede localizar en esta página) seminario cuyo objetivo es analizar desde el punto de vista estructural, clínico, psicopatológico, social y político la problemática de la VIOLENCIA DE GENERO.

PSICOPATOLOGIA 1Estimados miembros del seminario, les acerco este nuevo material con el formato de párrafos numerados para facilitar el debate. En la entrega anterior trabajamos los aspectos sociales, políticos de la violencia de género, ahora vamos analizarlo desde la perspectiva de la relación de pareja, del vínculo violento, espero que se sumen con comentarios. 

IMPORTANTE: Para los COMENTARIOS les aconsejo que indiquen el Número de párrafo para facilitar la ubicación de material de referencia

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ENUNCIADOS SOBRE EL VINCULO VIOLENTO

 

1) En la violencia de género nos encontramos con una serie de paradojas propias del vínculo, como efecto de un Saber Otro actuante, que genera aquello que el sujeto no quiere, que va en contra de las voluntades intervinientes, donde ESO se repite, insiste, retorna

2) Vemos que en todos estos casos que la violencia liga, anuda a los sujetos a la escenas de agresión en vez de separarlos, que sostienen el lazo tóxico en lugar de producir el corte, se ligan al punto de cronificar el vínculo, se puede vivir mal, en un permanente malestar, se puede sostener lo que nos daña, quedar adheridos al sufrimiento

3) En la violencia de género, nos encontramos con dos sujetos que se eligen e inician un proyecto de felicidad pero que tropiezan con un destino funesto, donde van apareciendo indicios de un destino trágico de sufrimiento (malestar, agresión, violencia)

4) El sujeto violento no puede dejar de pendular por dos posiciones opuestas y contradictorias, 1) por un lado sostiene un vínculo que quiere hasta el punto de idealización (“es la mejor madre del mundo”, “la quiero, no puedo vivir sin ella” “es buena, comprensiva”) y 2) por otro lado degrada eso que quiere, a partir de un decir que daña o una agresión física, impulsiones irruptivas que desestabilizan el vínculo

5) para Freud algunos hombres se escinden en la percepción y en la vinculación sexuada con el partenaire, por un lado encuentran en su pareja una mujer que aman pero que no pueden desear y este deseo huidizo lo buscan en otro lado en alguien que desean pero no aman (polaridad madre-puta), esta división subjetiva en el caso de la violencia de género la podemos encontrar concentrada en una sola mujer, doble valencia de la madre-idealización y lo puta-degradación, que genera las sospechas, celos, control y agresión

6) La violencia de género plantea el gran interrogante sobre porqué el lazo del dos se sostiene, porqué la víctima queda atrapada en la dinámica violenta y porqué el violento agrede a la mujer. Por un lado el lazo se mantiene no solo por las estructuras sociales (patriarcal, falocentrica) que imprimen la desigualdad de género sino por un Saber Otro inconsciente que anuda el vínculo. Por otro lado sobre el porqué de la víctima no puede salir de la relación violenta una línea de análisis la encontramos en su estructuración deseante donde está en juego un posicionamiento de insatisfacción y autosacrificio por un ideal y su apuesta por el reconocimiento amoroso. Por el lado del hombre violento me parece que agrede a la mujer porque lo desestabiliza no solo su propia matriz inconsciente sino la movilidad del deseo femenino, es decir su fantasma de control del goce de su partenaire, por eso intenta, cercar, agredir esa espacio de intimidad propia de un goce puesto en sospecha, posición paranoica de persecución fantasmática del goce femenino(que moviliza la degradación de ese goce que la convierte en puta)

7) En la violencia de género, nadie es violento en forma constante, permanente, la agresión se presenta en forma de ciclos, no es continua, es disruptiva, episódica, discontinua, intrusiva, desestabilizante, con la emergencia de impulsiones hostiles según el circuito representacional y los puntos de goce que determinan los ciclos, esto se da en una situación donde se encuentra escenificada, punto de anclaje real, más allá de del orden fantasmático que juega en todo sujeto pero sin tocar lo real

8) La violencia de género es un lazo de dos que hacen uno en el síntoma, porque hay un anudamiento que va sedimentando un punto de fijación que hace que eso se sostenga, se repita, genere más de lo mismo

9) Hay dos sujetos con sus inconscientes anudados topológicamente hablando (cadena significante movil) que se articulan de un modo particular, que los enlazan más allá de sus versiones imaginarias, el ejemplo es la elección de pareja donde actúa un saber otro, nadie sabe por qué se enamoró de esa persona, da sus versiones, pero en el devenir de la relación se ve cuanto de conflictivo, de malestar se genera a partir de ese encuentro que va secretando diversos emergentes sintomáticos

10) Ese saber otro (perteneciente a la otra escena del inconsciente freudiano) es lo que va a determinar los puntos de conflicto, la dialéctica de los partenaires, de los cambios de los estado, de dos saberes no sabidos que se van acomodando de una forma singular propio de esa pareja, particularidad del caso por caso que se puede visualizar fundamentalmente desde la clínica

11) Este punto de vista representacional que marca la dinámica del vínculo va a confluir con los puntos de fijación propio de los sujetos, puntos de goce que se diferencian del significante que es móvil, relacional, articulado, apareciendo el goce como inercial, fijo, unario, por eso es tan difícil trabajar solo en el nivel representacional, y las articulaciones simbólicas, es lo mismo que ocurre con otros modalidades “patológicas” como las adicciones, bulimias-anorexias, depresiones, ataques de pánico, donde el síntoma tiene una prevalencia del goce, lo pulsional

12) Vemos en estos casos como la violencia liga, anuda a los sujetos a la escenas de agresión en vez de separar, se acentúa el lazo en lugar de corte, a punto de cronificar el vínculo conflictivo, se puede vivir mal, angustiado, en un permanente malestar, signado por la agresión y degradación del vínculo

13) El sujeto violento en su arrebato agresivo desplaza la palabra propia de la comunicación o utiliza una palabra impulsiva que impacta en la subjetividad del otro, por esto en el vínculo violento la tensión deriva en el paso al acto violento o en palabra que interpela al partenaire, lo increpa en forma intrusiva, absoluta, impactando en la subjetividad del destinatario, no hay lugar para el Otro, no se espera su respuesta, solo signos que avalen lo que se está diciendo o haciendo, generando miedo, angustia.

14) La violencia paraliza al otro, lo angustia, lo torna pasivo o lo activa en el orden de la respuesta especular violenta, convirtiéndose en agresión cruzada, tanto verbal como física

15) En la violencia de género todo se mantiene bajo ciertos parámetros, no se llega al extremo del paso al acto homicida (femicidio), en general se produce un circuito violento encuadrado en una dialéctica simbólica que detiene el exceso, punto límite a la deriva hacia el acto mortal (pulsión de muerte). Generalmente cuando el vínculo se ha disuelto o esté en juego el corte, es el momento en que se abre la posibilidad del desenlace fatal, ante la insoportabilidad de la pérdida de su objeto de amor se  puede desencadenar el paso al acto homicida. Mientras el autor de violencia mantiene la situación de control, hay un  límite de la agresión, cuando la cosa se desanuda, el riesgo de destrucción del otro es mayor.

 

CIRCUITO DE LA VIOLENCIA: FASES DEL PROCESO  VINCULAR

 

PSICOPATOLOGIATiempo 0:  Estado de comunicación fluida con una dialéctica de los discursos sin interferencias. Tiempo Mítico: punto ideal del anudamiento de los tres registros, pero que podemos marcar cierta prevalencia de un orden simbólico ideal desde el orden instituido de las convenciones

 

Tiempo 1: Aparición de los significantes amos (gestos, palabras, actos habituales en la pareja que disparan el conflicto) que generan angustia, malestar en los actores de la escena de dos, abriendo una tensión especular. Estos significantes amos lo nominamos como S1, significante emergente y determinado por la cadena inconsciente, cadena que denominaremos S2 (saber insabido). Es un momento de emergencia de cierta formación del inconsciente, ligado a lo simbólico y al saber inconsciente. Este SI puede aparecer en cualquiera de los partenaire recreando nuevamente el inicio del circuito conflictivo. Estamos en la fase de confrontación imaginaria con determinación simbólica. Prevalencia de lo imaginario sobredeterminado por la producción inconsciente del registro de lo simbólico

 

Tiempo 2:  Repetición y fijación de los significantes que iniciaron el conflicto: Sl-Sl-Sl-Sl-Sn. Ligado a lo real del goce. No hay tramitación significante que abra el discurso. Se solidifica el SI, centralización pulsional, en torno a los SI, debilitación de la mediación simbólica aunque no se desencadena el paso al acto homicidad porque sigue la violencia enmarcada en el orden del control situacional, es el momento de la agresión física o verbal. En este punto pero en el contexto de separación, es cuando se puede producir el paso al acto homicida (femicidio), pulsión tanática sin borde, sin tope, punto inercial absoluto hasta el punto cero de la aniquilación total del otro, fin del lazo pero sin la existencia del partenaire. Nos encontramos con la prevalencia de un Real por fuera de los marcos simbólicos y la tensión imaginaria, a causa de un debilitamiento en el ensamble de los registros S.I.R.

 

Tiempo 3: Es un breve instante de impasse de la situación posterior al desencadenamiento del punto de mayor violencia dado que es imposible su mantenimiento, donde se disminuye la intensidad del conflicto. Es un tiempo donde se juega la continuidad del lazo o su ruptura. Instante de pasaje a la modificación en la articulación de los registros

 

Tiempo 4: Es un momento de reposición de la relación luego del impasse posterior al desencadenamiento de violencia, momento donde se puede materializar la ruptura del vínculo o la continuidad del mismo. El punto sintomático es cuando los actores continúan con la relación tóxica, violenta, para eso, generalmente se produce una inversión de las posiciones donde el autor de violencia pide perdón, promete que no va a reincidir en sus actitudes, en este momento pasa de una posición activa a una pasiva donde depende de la decisión de la víctima y ella gira de una posición pasiva a una activa (las cosas están de su lado, de su decisión, de lo que va a hacer), para la continuidad del lazo la víctima debe apoyarse en la esperanza de que la cosa puede cambiar, es su propia forma sintomática de resolución de la situación. Prevalencia de la dialéctica simbólica de inversión de las posiciones en juego como una forma imaginaria de reacomodación de la situación

 

Tiempo 5: Las cosas se van acomodando, es lo que se denomina momento de luna de miel, no hay conflictos (podemos ejemplificarlo con la escena que policías han descripto muchas veces, cuando la víctima después de realizar la denuncia en la comisaria del barrio vuelve a pasar de la mano con su pareja, como si nada pasara) Es un punto imaginario de ocultamiento de la verdad de vínculo. Prevalencia del registro imaginario que vela la realidad de los elementos en juego

 

Tiempo 6: Las cosas se vuelven a acomodar, la luna de miel cede el paso a una forma de relación que nos retrotrae al Tiempo 0, con un discurso sin interferencias. Volvemos a encontrar cierto punto ideal del anudamiento de los tres registros

 

Tiempo 7: Reaparición de los significantes amos habituales (gestos, palabras, conductas) donde reaparecen los puntos de conflicto, retorno desde lo inconsciente de la intrusión de las representaciones que generan la tensión vincular.  Nuevamente se repite la emergencia de los significantes habituales por condicionamiento inconsciente (registro simbólico), que abre nuevamente la tensión especular del registro imaginario.

Por cualquier duda o información me puede contactar al Telefono: 152-016211

Saludos cordiales  Lic. Roberto Torres